AHORRO SOSTENIBLE DE ENERGÍA EN UNA EMPRESA

Existen muchas maneras de enfrentar un programa de ahorro de energía, pero las gerencias piensan que su ejecución requiere de una inversión inicial que ellas necesitan para ampliar o sostener su mercado o su producción.

Esta opinión puede ser cierta si se mira el ahorro de energía como sustitución o modernización de tecnologías de servicios y productivas por otras más eficientes. Sin embargo, hay otro enfoque de reducir costos energéticos, no menos impactante en los costos de producción de la empresa y que no requiere inversión en tecnología, sino en conocimiento y procedimientos de planificación y control.

Esta vía permite obtener resultados similares al cambio tecnológico, pero en un lapso algo mayor. Significa recuperar bajos y medios potenciales de ahorro y sostenerlos durante un periodo tal que la multiplicación del ahorro obtenido por el tiempo se constituye en un capital importante para la empresa. Este camino tiene además la ventaja de que se convierte en cultura operativa de la organización, la cual puede ser trasladada al ahorro de otros recursos como agua, materias primas, subproductos, etc.

A continuación, se exponen los diez principales pasos que se considera son aplicables en esta segunda vía en una empresa. Difiere de las recomendaciones habituales en que no se requiere inversión para su aplicación, más que una parte razonable del presupuesto ya destinado a mantenimiento, capacitación del personal y la inclusión de algunas tareas nuevas en los cargos con que cuenta la empresa. Con su implementación se asegura una reducción de sus consumos y costos.

Diez pasos para el ahorro de energía en las empresas

1. Evaluar cuándo, cómo y dónde utiliza la energía

2. Aprovechar las oportunidades que le brinda la legislación y el entorno.

3. Evaluar la eficiencia en el uso de la energía

4. Planear la producción a ratas de bajos índices de consumo

5. Elaborar un presupuesto de energía apropiado
6. Hacer seguimiento efectivo del presupuesto de energía

7. Establecer metas sustentadas de reducción de costos

8. Hacer seguimiento efectivo para el cumplimiento de las metas en los Usos Significativos de la Energía -USE-.

9. Identificar y controlar las variables que impactan el consumo

10. Identificar y proyectar mejoras tecnológicas.

Uno de los mayores retos de la gestión energética y de las operaciones vinculadas a la eficiencia energética es hacer tangible el ahorro y los beneficios reales derivados de la incorporación de medidas y procesos más eficaces.

La eficiencia energética es sinónimo de un uso responsable e inteligente de los recursos, teniendo en cuenta las posibilidades que nos ofrece la tecnología. Entre sus beneficios están los económicos, pero también para todo el planeta, ya que se contribuye a reducir la explotación que está sufriendo la naturaleza.

Existen muchas maneras de enfrentar un programa de ahorro de energía, pero las gerencias piensan que su ejecución requiere de una inversión inicial que ellas necesitan para ampliar o sostener su mercado o su producción.

Esta opinión puede ser cierta si se mira el ahorro de energía como sustitución o modernización de tecnologías de servicios y productivas por otras más eficientes. Sin embargo, hay otro enfoque de reducir costos energéticos, no menos impactante en los costos de producción de la empresa y que no requiere inversión en tecnología, sino en conocimiento y procedimientos de planificación y control.

Esta vía permite obtener resultados similares al cambio tecnológico, pero en un lapso algo mayor. Significa recuperar bajos y medios potenciales de ahorro y sostenerlos durante un periodo tal que la multiplicación del ahorro obtenido por el tiempo se constituye en un capital importante para la empresa. Este camino tiene además la ventaja de que se convierte en cultura operativa de la organización, la cual puede ser trasladada al ahorro de otros recursos como agua, materias primas, subproductos, etc.

A continuación, se exponen los diez principales pasos que se considera son aplicables en esta segunda vía en una empresa. Difiere de las recomendaciones habituales en que no se requiere inversión para su aplicación, más que una parte razonable del presupuesto ya destinado a mantenimiento, capacitación del personal y la inclusión de algunas tareas nuevas en los cargos con que cuenta la empresa. Con su implementación se asegura una reducción de sus consumos y costos.

Diez pasos para el ahorro de energía en las empresas

  1. Evaluar cuándo, cómo y dónde utiliza la energía
  2. Aprovechar las oportunidades que le brinda la legislación y el entorno.
  3. Evaluar la eficiencia en el uso de la energía
  4. Planear la producción a ratas de bajos índices de consumo
  5. Elaborar un presupuesto de energía apropiado
    6. Hacer seguimiento efectivo del presupuesto de energía
  6. Establecer metas sustentadas de reducción de costos
  7. Hacer seguimiento efectivo para el cumplimiento de las metas en los Usos Significativos de la Energía -USE-.
  8. Identificar y controlar las variables que impactan el consumo
  9. Identificar y proyectar mejoras tecnológicas.

Uno de los mayores retos de la gestión energética y de las operaciones vinculadas a la eficiencia energética es hacer tangible el ahorro y los beneficios reales derivados de la incorporación de medidas y procesos más eficaces.

La eficiencia energética es sinónimo de un uso responsable e inteligente de los recursos, teniendo en cuenta las posibilidades que nos ofrece la tecnología. Entre sus beneficios están los económicos, pero también para todo el planeta, ya que se contribuye a reducir la explotación que está sufriendo la naturaleza.

Identifique y proyecte mejoras tecnológicas

La identificación de estas mejoras se hace a partir de un diagnóstico energético a los USE efectuado generalmente por personal especializado.

Las principales fuentes de mejora tecnológica son:

  • Revisión y ajuste, en caso de ser necesario, de factor de potencia de equipos eléctricos grandes consumidores.
  • Cambios de sistemas de regulación de flujo por variadores de frecuencia.
  • Recuperación de calor residual: recuperadores; chiller de absorción, intercambiadores, tanques flash.
  • Generación en sitio: autogeneración, cogeneración, trigeneración.
  • Cambio de combustibles (más baratos o más eficientes).
  • Incremento de nivel de tensión (mejorar calidad de energía y bajar tarifa).
  • Optimización de trabajo en paralelo de equipos mediante sistemas de control operacional (compresores, chillers, calderas, bombas).
  • Integración de procesos (calor-frío).
  • Automatización de procesos (reducción de tiempos perdidos).
  • Cambio a tecnologías eficientes (motores, quemadores, iluminación, compresores, transformadores eléctricos).
  • Cambio a dispositivos eficientes (boquillas de alta eficiencia, sensores de presencia, filtros de armónicos, rodamientos, etc.).
  • Toda propuesta de mejora tecnológica debe ir acompañada de una evaluación técnica y económica, las cuales se soportan en cálculos de ingeniería. Mientras más profundo es el cálculo ingenieril menos riesgo en la implementación de la mejora.
  • El nivel de profundidad del cálculo lo determina el nivel de complejidad de la mejora tecnológica a evaluar y su nivel de inversión.

Las fuentes más comunes para identificar mejoras tecnológicas en procesos y equipos son:

  • Diagnósticos energéticos por firmas consultoras de prestigio.
  • Propuestas de proveedores de equipos.
  • Propuestas o desarrollos de los fabricantes de la tecnología.
  • Sugerencias del equipo de especialistas de operación y mantenimiento de la empresa.
  • Participación en congresos o eventos de eficiencia energética.
  • Benchmarking tecnológico.
  • Capacitación del personal de la empresa en eficiencia energética.

Conclusiones:

  • La implementación de estos diez pasos para el incremento del desempeño energético en una pequeña o mediana empresa puede producir ahorros de energía entre 5% y 20%, en un lapso de 1 a 3 años, con periodos de recuperación de inversión muy bajos menores a 1 año.
  • Solamente la implementación del control operacional en los USE puede producir ahorros entre 2% y 5% del consumo de estos, sin necesidad de realizar inversiones en tecnología. Esto ocurre en aquellos lugares donde no existen criterios operacionales estandarizados ni registros de parámetros operacionales o de mantenimiento en función del consumo energético.
  • Gran parte del éxito en la implementación de estos pasos es garantizado por la capacitación del personal involucrado en cada uno de ellos, para poder utilizar e interpretar adecuadamente las herramientas propuestas.
  • Mientras mayor sea el nivel de estratificación de aplicación de esta metodología en los USE de la empresa, mayor será la reducción de costos energéticos y mayor el tiempo de sostenibilidad de los mismos. Sin embargo, esto ya requiere invertir en equipos de medición y registro de energía para cada uso significativo identificado.
  • La empresa puede aplicar esta metodología, primero en el nivel donde cuenta con medición y registro en su frontera comercial y de equipos o procesos que sean USE y que posean medidores de energía. En función de los resultados puede invertir en medición para otros USE e ir ampliando su cobertura de medición para reducir sus costos energéticos.

Contacto: Ing. Carlos Álvarez                                                                                      

Teléfono oficina: 593 (3) 2740531                                              

Teléfono Móvil: 593 995855712

Email: calvarez@fuegoverde.com.ec

Email: carlosalsol@hotmail.com

Web-site: www.fuegoverde.com.ec

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